San Julián de los Prados (Santullano)
La basílica de San Julián de los Prados o Santullano (en asturiano: Santuyano), fue erigida durante el reinado de Alfonso II (primera mitad del siglo IX D.C.) y se encuentra en Oviedo, siendo una de las principales muestras del arte asturiano, destacando por sus pinturas murales. La iglesia está dedicada a los santos mártires Julián y Basilisa. Fue declarada Monumento Histórico Artístico en junio de 1917 y Patrimonio de la Humanidad el 2 de diciembre de 1998.[1]
Tipo: monument